jueves, 27 de junio de 2013

¿Amor u hormonas?

Harta ya de ver lo mismo día tras día, de participar en interesantes debates, y compartir opiniones, he llegado a la conclusión de que la gente tiene una idea MUY equivocada sobre el amor. Muchas personas entre 14 y 24 años creen que el amor acaba siempre, y se quejan de que una persona te dice que siempre estará ahí, y a los dos días te deja por otr@.
Permitidme aclararos una cosa... Se llaman hormonas. Todos las tenemos, y entre esas edades son un caos, están completamente revolucionadas. ¿Por qué? Pues porque es ley de vida. Los adolescentes comprendidos entre esas edades, confundirán a menudo amor con pasión. Y los que no... pues mejor para ellos. O peor, según se mire. Es normal que entre esas edades estés saliendo con alguien y, de pronto, te empiece a gustar otra persona. Cuando te pasa por primera vez, es normal dudar, echarse atrás, mandarlo todo a tomar por culo, hablando mal y pronto. Cuando ya te ha pasado unas cuantas veces, es decir, cuando has MADURADO en ese aspecto, en cierto modo sabes lo que tienes que hacer. Tienes que pensar detenidamente y escoger entre estas tres opciones:

1/ Te olvidas del tercero en discordia y sigues tan tranquil@ con tu pareja, amándole hasta el fin del mundo, y demás moñaditas.
2/ Mandas tu relación al traste, con el 50% de probabilidades de tener algo serio y duradero con esta tercera persona.
3/ O bien, por último, mandas a ambos a la mierda, y te vas por tu cuenta, que, oye, tal vez puedas volver a ser feliz.

El caso es que, la gente discute cosas que realmente ya no tiene sentido discutir. Intentan llevar la razón sobre todo, pero cuando estás opinando no puedes llevar razón. Por mucho que una persona que piense "blanco" intente convencer a otra que piensa "negro" de que negro es blanco, y no negro, la otra persona va a tener su punto de vista, y seguirá en sus trece de que es negro.

Y con esto, y un bizcocho... Espero que os haya gustado este mi nuevo tema. Au revoir!

domingo, 23 de junio de 2013

Si yo, tú.

"Si yo, tú.
Si tú, yo.
Sin ti, nada.
Sin mi, si quieres, prueba."

El amor... El amor, ya sabemos todos, que se pinta como algo casi automático. Vas por la calle, chocas tu hombro con el de otra persona, te giras para pedir perdón, y... ¡pam! Ya estás enamorad@. Puede pasar así alguna que otra vez, pero... no os equivoquéis. El amor es algo más complejo, más grande que todo eso. Sí. Duele. Muchas veces duele demasiado. Pero os aseguro que es algo digno de vivir. Es una experiencia única, llena de lecciones, tropiezos y logros.

No tengáis miedo de equivocaros y tropezar una y otra vez. Tenemos una vida entera para ello, y por mucho que lo intentemos, no dejaremos de cometer errores. Errar es humano, como bien dicen. Lo dicho: equivocáos todo cuanto podáis, pero tened cuidado cuando encontréis a ESA persona. No podéis equivocaros con ella, pues podéis quedaros vacíos...

¿Que cómo reconocéis cuándo es la persona indicada? Eso se siente. Cada persona de forma distinta. Hay gente a la que se le acelera el corazón, otros que les da un vuelco el estómago, y otros, como yo, que se nos agudizan los instintos, pero sólo hacia él, y no te importa prácticamente nada lo que pase alrededor. Sois sólo él y tú... y el entorno, claro.

Yo reconozco que he tenido suerte. Sí, tengo más suerte que un niño tonto. Aunque también tengo algo de niña tonta. Tanto tiempo pasándolo mal, sufriendo... y ahora es cuando he encontrado a LA persona. A él... Él que desde el momento cero se ha convertido en prácticamente todo. Él, que es capaz de hacer por mí algo que no haría por los demás. Al que le debo más de lo que cree... Y no me da miedo decir que le quiero, ni que le amo. Él. Y punto.

Porque, cuando un sentimiento es de verdad, no puedes escapar.

viernes, 21 de junio de 2013

Pensamientos incomprensibles

¿Alguna vez os ha pasado que os montáis vuestras propias películas en vuestra cabeza, derivadas de varios pensamientos con conclusiones precipitadas? Ea, pues si os ha pasado, que seguro que sí, me comprenderéis.

No pienso contar qué es lo que pasa por mi cabeza, pero creo que puedo hablar del tema sin contarlo. El caso es que no entiendo nada. Las personas somos excesivamente cambiantes. Decimos algo, pero demostramos absolutamente todo lo contrario. Somos tan absurdos, que no alcanzo a comprender cómo conseguimos sobrevivir. Estamos hechos para vivir, para experimentar, para soñar, para fracasar tanto como para tener éxito. Soñamos, crecemos, nos ilusionamos, reímos, lloramos, y después de hacer todo esto y mucho más, morimos. Así la vida parece insignificante, ¿no? Pero tenemos mucho que hacer. Una larga lista de tareas. Pero el ser humano siempre tendrá un error crucial: llegar siempre a conclusiones demasiado precipitadas, y, a menudo, erróneas.

Como digo siempre, más vale pedir perdón que permiso, pero... ¿por qué pedir perdón por un error que cometerás siempre? Prefiero hablar, equivocarme, y que me corrijan, antes que callarme, morderme la lengua, y envenenarme.

Como dije antes, pienso. En este momento, demasiado, la verdad. ¿Por qué la gente dice una cosa y demuestra lo contrario? ¿Por qué siempre parecerá que anteponen unas cosas a otras que, en teoría, deberían importar más? ¿Por qué pensamos? ¿Por qué no somos sencillamente ignorantes y felices por ello? Jamás encontraré respuesta a estas preguntas, pero hay una a la que tal vez sí... ¿Por qué las apariencias siempre son tan absurdamente crueles?

Pensad en ello, meditad, y hacéos esa misma pregunta, buscando la respuesta. Tan sólo tenéis que mirar dentro de vosotros mismos.

miércoles, 19 de junio de 2013

Viajeros

Dícese de las personas que viajan frecuentemente.

Pero nadie dijo en qué sentido.

Hay gente que viene y va, de un lugar a otro, de un continente a otro, de una vida a otra... Las personas que pasan por tu vida no siempre se quedan, algunas sólo están de paso. Te hacen aprender de tus errores para no volver a cometerlos, aunque sabes que los cometerás alguna vez más. Otra personas te hacen aprender qué tipo de gente es la que no quieres en tu vida, así, en un futuro, sabrás bien con quién codearte. La vida es así, tal cual. A veces te aferras a una persona, pensando que jamás te fallará, pero lo hace. Ese es un error que hay que solucionar con paciencia. Todo el mundo te va a dar su mejor cara mientras que, por detrás, nadie sabe cómo es en realidad. Puede ser la mejor persona del mundo y estar siempre a tu lado, apoyando tus decisiones y aconsejándote en tus problemas, o bien puede ser un rastrero que te "ayude" mirando por su propio interés. Esto último pasa mucho... Demasiado, en mi opinión. La sociedad no mejora, y la amistad no se valora como antes.

Me es muy triste ver cómo las personas ahora, por miedo a verse solas, se echan "amigos" temporales. Crees que esa amistad durará toda la vida, pero ese "siempre" queda condicionado. Lo que realmente significa es "siempre hasta que me rodee de gente que me llene más que tú". Y por si eso fuera poco, casualmente a todos esos "colegas" de tu falso amigo les caes mal. Esto viene por una sencilla razón: Cuando tú no miras, esa persona saca a relucir todos tus trapos sucios, pero jamás sacará lo que has hecho bien. Haz algo bien, y pocos te felicitarán. Haz algo mal, y todos te lo recordarán el resto de tu vida. Y es así. Triste pero real.

Por todo esto, cuando encuentres tu lugar, y te rodees de amigos SINCEROS, no los dejes escapar por la más mínima tontería. Aférrate, y busca siempre a las personas que miren por tu bien, no sólo por el suyo.

lunes, 17 de junio de 2013

Capítulo RANDOM

Bueno, hoy es obvio de lo que voy a hablar. De todo un poco, y más si cabe. Aún estoy dudando de si empezar por cosas negativas y acabar con positivas, o al revés. Tiene más lógica hacerlo a la inversa, ya que, si empezamos con buen rollo y acabamos con el malo, puede quedar un mal sabor de boca. ¿O no? Pues ea, decidido.

Por el momento, empezaré con una sencilla frase. Siembra vientos, y recogerás tempestades. Hay gente para todo, eso es obvio. Hay gente para sonreír, gente para joder la marrana, y gente para tocar los cojones de una forma abismal. A mi prácticamente siempre me tocan éstos últimos. Aunque, la verdad, suelo pasar bastante. Hace tiempo aprendí que no merecía la pena malgastar energías en hacer caso a gilipollas de tal calibre, y, creedme, funciona. Vivo más en paz conmigo misma y con la gente que hay a mi alrededor y me aprecia de verdad. Es algo que, oye, libera, eh. Pero, aún así, te quedas con mucho guardado dentro. De estas veces que tienes como que un resquemorcillo dentro, un algo que te empuja a darle dos hostias bien endiñadas al gilipollas en cuestión y arreglarle la cara, pero, por pacifista, por respeto, y por no mancharte las manos de mierda, no lo haces.

Por otro lado, también venía pensando en varias cosas. Mi cabeza da muchas vueltas, y a veces no consigo resolver muchas de las dudas que surgen en mi interior, como por ejemplo... Si la piscina es Honda, ¿el mar es Toyota? Sí, sí, sé que parece una estupidez, y de hecho lo es. Olvidad que he soltado esa memez, por dios, ¡olvidadlo! Muajajajajá... Venga, vale, ya paro. Estas horas son muy malas para una cabecita perdida como la mía, así que no me queda otra que ponerme a trabajar en el buen rollo.

Buen rollo: Dícese del momento en que más agusto se está, rodeado por gente que no está de malas pulgas ni con disposición de tocar los "huevings".
Pues bien, yo quería comentaros cosas... no sé, para que os riéseis y tal. Por ejemplo... soy un pato. Sí. Yo veo en el suelo un boquete, intento esquivarlo, pero tarde o temprano me tropiezo con ese o con otro boquete cercano. Lo extraño es que nunca me caigo. ¿Sabríais decirme el por qué? Seguro que no. Ni yo lo sé, así que...

Seguro que estáis pensando algo como "Qué sosa, no me gusta nada esta publicación", o algo así como "¿Y a mi qué me importa tu vida?". Aunque, ahora que lo pienso, si no os importase mi vida, no estaríais aquí dentro, ni habríais leído hasta aquí. Y los unicornios rosas no volarían porque los pingüinos decidieron que no querían llevar gorra. Y punto en boca. Es decir, que me abro. Que cierro. Que chapo. Que me piro. Que os vaya bien. Que no os violen por el culo veinte negros. Osea, no, por dios. Un saludo, y tal, y esas cosas de persona.

Atte,
Mizuki

domingo, 16 de junio de 2013

Piñas

No. No voy a hablar de las frutas. Voy a hablar de la amistad. La amistad a grandes rasgos viene siendo confianza, respeto, complicidad, y afecto. Al menos, eso pienso por mi parte.

Yo he pasado de unos grupos a otros. Muchas personas han pasado por mi vida, pero muy pocas de ellas para quedarse. La gente ya casi no mira por el bien de los demás, si no exclusivamente por el suyo propio. Nadie duda en jugártela para conseguir lo que quiera, y tampoco rehúyen del hecho de darte una puñalada trapera para quedar bien con los demás.

Pues bien, eso se acabó. Y, al fin, puedo decir que estoy orgullosa de mí misma y de lo que he conseguido. He logrado aceptarme como soy, y he logrado encontrar mi "piña". Aquella en la que, unos a otros, nos cuidamos, nos protegemos, y nos queremos, aunque algunos lo nieguen (?)

Después de mucho tiempo dudando de si sería mi culpa algo de todo lo que pasaba a mi alrededor, y después de demasiado tiempo encerrada en mí misma, me he atrevido a ser yo misma, y la aceptación social que me he llevado gracias a los que me rodean ha sido mejor que ganar la lotería.

Cuando llegué al grupo, yo estaba decaída, llevaba un tiempo con depresión... Pero, poco a poco, todo se fue olvidando, convirtiéndose en parte del pasado. Un pasado que no debía volver a ser desenterrado.

Jamás voy a poderles agradecer lo que han hecho por mi, de lo que no se han dado cuenta ni de la mitad. De modo que esto es para ellos. Para mis amigos. Para mis confidentes. Para mis "niños" grandes. Para MIS Fuckers.

En busca del País de las Maravillas

En un principio, este blog puede parecer el blog de una mini novela, o algo por el estilo. Pero no. Es un blog sobre mi propia búsqueda del País de las Maravillas. A lo largo del tiempo, me he ido dando cuenta de muchas cosas que ya iré comentando, aunque, seguramente, no vengan al caso, pues sería revolver el pasado y la mierda por nada, porque ahora me encuentro en un estado de felicidad inmenso.

Bueno, a lo que iba, que me desvío del tema. No pienso bloguear todos los días, ni siempre va a ser un textaco larguíiiiisimo. De vez en cuando pondré la letra de alguna canción, o algún vídeo... Y, por supuesto, quizá caiga alguna que otra foto.

Y con esto y un bizcocho... Me voy a poner manos a la obra con la primera entrada =D

Atte,
Mizuki